yes-we-fuck

Vivimos en una sociedad en la que la sexualidad está concebida por y para hombres heterosexuales sin ninguna discapacidad, en la que impera la misoginia y la heteronormatividad en cuerpos y en prácticas sexuales. En este contexto, hablar de sexualidad dentro de la diversidad funcional es justo, urgente y necesario.

Desde siempre, las personas con diversidad funcional han sido consideradas como asexuadas, pasivas e incapaces de dirigir sus propias vidas. Esto ha generado desigualdades sociales y una gran vulneración de los derechos sociales y reproductivos (en especial si hablamos de mujeres con diversidad funcional).

Estos derechos abarcan:

  • Poder tomar decisiones libres y responsables sobre la propia sexualidad.
  • No sufrir discriminación o violencia en la vida sexual.
  • Decidir libremente el número de hijas/os que se quiere tener y en qué condiciones, y disponer de la información y de los medios para tomar estas decisiones.

Las personas con diversidad funcional no son dueñas de su propio cuerpo y sexualidad, sino que son las familias y las instituciones las que deciden cómo manejarlo.

En el mundo de la diversidad funcional será clave la educación a las familias, la capacitación profesional de las instituciones y el trato que se dé a la sexualidad, es decir, normalizar la diversidad de nuestros cuerpos y de nuestra sexualidad será fundamental.

Otro pilar será dotar a las usuarias y familias con las herramientas y conocimientos necesarios; será muy importante el manejo de anticonceptivos, conocimiento sobre infecciones de transmisión sexual, consentimiento dentro de las relaciones sexuales y afectivas, y en general, establecer relaciones horizontales basadas en el respeto mutuo y la igualdad. En estas actividades jugará un papel muy importante la figura de la integradora social.

Ya son varios colectivos los que reclaman su derecho a una sexualidad plena, segura y libre como en el siguiente caso:

http://www.servimedia.es/Noticias/Detalle.aspx?n=636163

Llegadas a este punto, consideramos necesario hablar de la asistencia sexual, un tema cada vez más presente dentro la sexualidad en diversidad funcional.

¿Qué es la asistencia sexual?

Es un servicio que realiza una figura orientada a facilitar el empoderamiento erótico y sexual de las mujeres y hombres que por alguna situación se encuentran con una dificultad en relación con su sexualidad. La figura del asistente sexual vendría a suplir, acompañar y proporcionar recursos y competencias para que estas personas puedan cumplir sus objetivos en este ámbito.

Para más información sobre la asistencia sexual, no dudes en visualizar el documental “Yes, we fuck” de Antonio Centeno y Raúl de la Morena y saca tus propias conclusiones.

Anuncios