cropped-20170120_100956.jpgEl DSM (Diagnostic Statistic Manual of Mental Disorders) es una clasificación de trastornos mentales que sirve a diversos profesionales para establecer un diagnóstico. En la última edición del DSM se han incorporado cambios que modifican los criterios utilizados para el diagnóstico del autismo y trastornos asociados al mismo.

A continuación, vamos a presentar las principales diferencias entre el DSM-V y la edición anterior, el DSM-IV.

1-Definición del trastorno del espectro autista:

En el DSM-IV aparece definido como un “trastorno generalizado del desarrollo”; en el DSM-V se ha sustituido por “trastorno del espectro autista”  incluido en una categoría más grande “trastornos del neurodesarrollo”.

2-Subtipos del trastorno del espectro autista:

En el DSM-IV, los trastornos del espectro autista se encuentran divididos en cinco subtipos: el trastorno autista, el síndrome de Asperger, el trastorno desintegrativo infantil, el trastorno generalizado del desarrollo  no especificado y el síndrome de Rett.

El DSM-V ha eliminado esta clasificación, simplificándola en la categoría general “trastornos del espectro autista”. En lugar de la división por subtipos, especifica tres niveles de gravedad en los síntomas y los apoyos necesarios.

3-Síntomas clínicos:

En el DSM-IV el diagnóstico se caracteriza por tres síntomas:

-Déficits en la reciprocidad social

-Déficits en el lenguaje o la comunicación

-Repertorio de intereses y actividades restringido y repetitivo

En el DSM-V sólo existen dos categorías de síntomas:

– Déficits en la comunicación social (se combinan los problemas de comunicación y sociales)

-Comportamientos restringidos y repetitivos

4-Aparición del trastorno del espectro autista:

En el DSM-IV aparece especificado que los síntomas del autismo debían aparecer antes de los 36 meses, en el DSM-V concreta “Los síntomas deben estar presentes desde la infancia temprana, aunque pueden no manifestarse plenamente hasta que la limitación de las capacidades impide la respuesta a las exigencias sociales”.

5-Diagnóstico diferencial:

El DSM-5 introduce una nueva etiqueta diagnóstica dentro de la categoría “deficiencias en el lenguaje” , los “trastornos de comunicación social”. Los niños diagnosticados con un trastorno de la comunicación social tienen una “deficiencia pragmática” y un problema de “utilización social de la comunicación verbal y no verbal”. Sin embargo, la presencia adicional de intereses obsesivos  y comportamientos repetitivos excluye la posibilidad de un diagnóstico de trastorno de la comunicación social. Por ello, la presencia de comportamientos repetitivos es esencial en el establecimiento de un diagnóstico diferencial del trastorno del espectro autista.

 

En este blog nos hemos guiado por la edición del DSM-IV debido a la clasificación en subtipos del trastorno del espectro autista, arriba especificadas. A pesar de esto, no entraremos en debates acerca de cuál de las dos ediciones es más “acertada” o “adecuada” puesto que a nosotras, a nivel social, nos interesa la intervención con la propia persona y no el diagnóstico.

 

 

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